Apuntes de un Estratega

España se prueba de cara al Mundial

07/06/2018 publicado por Kibu

Dos partidos, un empate jugando bien ante una sólida Suiza (1-1) y una victoria in extremis ante la correosa Túnez (1-0). En el plus, estilo definido, equipo de acción, querencia por el balón y pressing alto y agresivo. En el minus, jugadores claves en baja forma, además de poca profundidad y como consecuencia de ella escasez de ocasiones de gol.

Ante Suiza en el primer partido de preparación, Lopetegui no contó con cuatro futbolistas que pueden ser titulares en el primer encuentro ante Portugal: el lateral derecho Carvajal, que tras su lesión en la final de la Champions lucha contra el reloj para poder ser de la partida en el debut mundialista, el capitán Sergio Ramos, Busquets que se encontraba enfermo, e Isco.

A pesar de ello, y fiel a su estilo, la roja formó con el sistema de juego habitual, 1-4-3-3. Como sustituto de Carvajal, Odriozola demostró una vez que le va como anillo al dedo el modelo de juego de España, una selección que ataca más que defiende y que casi monopoliza la posesión del balón (65/35 %). El futbolista de la Real Sociedad fué profundo, dió amplitud, insistió una y otra vez por su banda, centró bien y además marcó un bonito gol.

Ante Suiza, España se inclinó hacia la banda izquierda en la que intervenían Jordi Alba (que ofreceda amplitud y profundidad, Iniesta, Silva, más los posiblesdesmarques de ruptura de Diego Costa.

Thiago en el puesto de Busquets. Azpilicueta dió nuevamente muestras de su fiabilidad y versatilidad, y cuajó un completo encuentro de central izquierdo haciendo pareja con Piqué. Thiago, ante la ausencia de Busquets, volvió a iniciar de pivote defensivo. Es indudable que el futbolista del Bayern aporta creatividad, capacidad de asociación y llegada desde atrás aunque tiene más problemas a la hora de recuperar la pelota, dar equilibrio ofensivo al equipo y ser eficiente en las transiciones defensivas. El propio Thiago y Koke se disputan un puesto en el medio del campo titular junto a Busquets e Iniesta.

España no ganó pero jugó bien, sobre todo mientras estuvieron en el terreno de juego Iniesta, Silva y Diego Costa. El equipo se volcó hacia el lado izquierdo donde muchas veces coincidían los tres junto a Jordi Alba y desde allí salieron las mejores acciones del ataque español. La roja sigue siendo ese conjunto que agrupa junto al balón a muchos futbolistas por dentro (Thiago, Iniesta, Koke, Silva o Iago Aspas) y en el que los dos laterales (Odriozola y Jordi Alba ensanchan el campo).

Además, como el equipo mastica la jugada en el campo rival con muchos pases, viaja junto (todos los futbolistas en campo rival a excepción del portero) y eso es muy favorable para poder realizar un eficaz pressing inmediato tras pérdida de la pelota. Esta misma actitud de querer recuperar el balón lo antes posible se ve en la realización de un pressing muy alto si el rival quiere jugar desde atrás. España ha recuperado las señas de identidad que le hicieron campeón del Mundo y de Europa.

Lopetegui volvió a utilizar el sistema 1-3-5-2 en los últimos quince minutos ante Túnez. Iago Aspas consiguió el gol de la victoria en el minuto 84.

Tres planes distintos ante Túnez. En el último partido de preparación ante la selección aficana, la roja volvió a tener la posesión de la pelota en tramos del encuentro por encima del 65% aunque careció de velocidad en la circulación del balón, abuso de las triangulaciones sin ganar terreno, hubo menos movilidad de la habitual y sobre todo no tuvo profundidad. Sólo Rodrigo y los laterales Odriozola y Jordi Alba trataban de alargar el campo en la primera mitad.

Futbolistas de la calidad de Busquets, Thiago o el mismo Iniesta cometieron errores en el pase impropios de su nivel en la salida del balón ante la presión tunecina. Además, preocupó el bajo estado de forma de jugadores clave para Lopetegui como el propio Busquets, Silva o Isco.

Lo que sí funcionó fue el pressing tras pérdida de balón en terreno adversario con todo el equipo implicado en campo rival.

Al plan A con el 1-4-3-3 de los centrocampistas: Busquets por detrás de Thiago e Iniesta, y Silva e Isco un escalón por delante a pierna cambiwada, el técnico vasco añadió un plan B al comienzo de la segunda mitad, con Lucas Vázquez abierto a la banda derecha y Asensio haciendo lo mismo en la banda izquierda (muy parecido a lo que hacía Zidane en el Real Madrid).

Como el resultado seguía en empate, en el último cuarto de hora, Lopetegui pasó al plan C: un 1-3-5-2 muy ofensivo que ya usó en algún partido amistoso y con éxito en Albania en la fase de clasificación. Tres centrales con Ramos, Piqué y Nacho, un centro del campo con Busquets, Koke (aporta más equilibrio que Thiago) e Iniesta, con Lucas Vázquez y Asensio de extremos, y Diego Costa y Aspas de delanteros. España apretó en los últimos minutos y marcó con gol de un Aspas que oposita seriamente a un puesto en el equipo titular.